Pérdida de peso

El patrón “dietante crónico”, un problema cada vez más frecuente

Existe un grupo de personas, usualmente mujeres, que realiza frecuentemente dietas por miedo a ganar peso. Sin embargo, esto se vuelve un tema de cuidado cuando bajo ciertas circunstancias pierden el control de la alimentación, llegando incluso, a episodios de sobrealimentación. Esto lleva frecuentemente y a lo largo del tiempo,  a un patrón recurrente y repetitivo de restricción alimentaria y sobre-ingesta, el cual ha recibido el nombre de patrón “dietante crónico”.

 

Es interesante constatar que este fenómeno, aunque aparentemente es un problema de la conducta alimentaria, es originado por desbalances de la afectividad. Diversos estudios, a nivel nacional e internacional, indican que el patrón de restricción/sobrealimentación ocurre como expresión de un mecanismo de regulación de las emociones.

 

Efectivamente, al analizar el curso de eventos que llevan a una persona a restringirse y luego a comer en exceso, uno encuentra en el origen de la secuencia eventos que son estresantes o emocionalmente desafiantes. Estas situaciones pueden ser muy variables entre una persona y otra, pero usualmente se trata de situaciones que afectan la autoestima o la valoración personal que la persona hace de sí misma.

 

Por ejemplo, para una estudiante universitaria tener que dar un examen académico puede resultar muy amenazante. Frecuentemente, las pacientes indican que en esas circunstancias sienten cosas  tales como “Pensaba que mi prestigio de estudiante estaba en juego”, “Creo que podría decepcionar a mis padres si fracaso”, “Mis compañeros podrían pensar que no soy inteligente y capaz”, “Me siento inútil”, etc. Estos sentimientos se asocian con los períodos donde ocurren los episodios de sobrealimentación y a estados depresivos o de afectividad negativa en general (tristeza, ansiedad, angustia, etc.).

 

La restricción alimentaria, usualmente en la forma de “dieta”, aparece como una respuesta de regulación ante estas emociones. Así, las pacientes refieren experimentar que “ganan control” o se sienten “manejando mi vida” cuando inician estos periodos de dietas. El efecto de “Mañana comienzo la dieta” les da un nuevo sentido de control sobre sus vidas a través del cual cifran todas sus esperanzas de tener una vida mejor. “Si bajo 5 kilos seré feliz”, “Cuando esté flaca todo cambiará”, son sentimientos de mucha frecuencia en estos pacientes. A la base de esta problemática siempre encontramos personas con mayor sensibilidad al estrés, que encuentran dificultades en enfrentar sus problemas o adversidades.

 

En Chile, estudios realizados por nuestro grupo de investigación, indican que en torno al 22% de las mujeres entre 18 y 30 años presentan el patrón dietante crónico. Asimismo, en los últimos años hemos visto cómo es un problema que también aqueja a los hombres, llegando a 5% en ellos. Lamentablemente, esta condición es la antesala para el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria, como la bulimia y el trastorno por atracón. Del mismo modo, el patrón dietante crónico en el mediano plazo se asocia con condiciones médicas como el síndrome metabólico, el sobrepeso y la obesidad. Es por ello que aunque aparece muchas veces como un problema menor, es relevante su tratamiento. El manejo de estos problemas requiere usualmente asistencia profesional, la cual se orienta al manejo de emociones, la regulación afectiva y el manejo de la sensibilidad al estrés.

 

Autor: Dr. Jaime Silva Concha