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Ley de etiquetados, una oportunidad para innovar en alimentos saludables

Un estudio reciente en The Lancet revela que uno de cada diez adultos en el mundo es obeso, el doble que hace cuatro décadas, y se espera que esta proporción vuelva a duplicarse en los próximos diez años. Estas cifras advierten sobre una crisis global de obesidad severa ligada a la creciente prevalencia de enfermedades crónicas, como la diabetes o la hipertensión.

 

La implementación de la nueva ley de etiquetado en Chile es apenas una arista para solucionar el problema de la obesidad. Desde la política pública, la solución no es fácil si se entiende que ésta debiera ser multisectorial, porque la interacción entre familia, escuela, empresa y gobierno inciden en el hábito alimenticio. Con la normativa surgen problemáticas de coordinación público-privada para fomentar el diseño de alimentos que se ajusten a los nuevos límites – que no necesiten la rotulación de rombos- y la comprensión del etiquetado por parte de los consumidores.

 

Los límites impuestos generan oportunidades en la industria para generar alimentos sin rombos, es decir, más naturales o mínimamente procesados, lo que implica un desafío tecnológico debido al cambio que habría en la receta de varios productos. La innovación del rubro como nuevas formulaciones, desarrollo de sustitutos sofisticados, reducción o sustitución de los nutrientes críticos –como stevia por azúcar- o etiquetas limpias, deben desarrollarse con la creciente demanda mundial de alimentos para dar soporte a la línea de salud y bienestar en los alimentos.

 

La población no está viendo acciones concretas en la educación al consumidor y el entendimiento de la formulación de los productos. El estudio Chile Saludable, realizado por Fundación Chile en conjunto con GfK Adimark, ratifica que en Chile sólo el 31% de las personas lee la información nutricional y apenas un 37% de éstas dice entenderla. En esta línea, es necesario que se trabaje para acortar la brecha de entendimiento del chileno frente al etiquetado.

 

Si bien los rombos causan un círculo virtuoso, también generan desafíos. Debido a la ley, surgen interrogantes sobre cómo llevar a cabo acciones de consenso público-privada como la educación al consumidor, la incorporación de buenas prácticas a nivel internacional o los mecanismos concretos o métricas que se van a consensuar para considerar la nueva rotulación como exitosa. Los retos van de acuerdo a implementación de las medidas de trabajo para lograr que efectivamente los chilenos adopten hábitos más saludables, de modo que se frene el creciente índice local de obesidad y la desinformación nutricional.